Del condicional al imperativo

condicional-irregularQuizá se podrían hacer cursos post-parto en los que se explicara la importancia de los dos primeros años del bebé, los cuidados esenciales, los peligros, etc. pero también en los que se dijera a los padres que es muy importante no perderse a sí mismo en el proceso de ser madre/padre. Hemos hablado mucho de lo que necesitan los niños pero ¿Y nuestras necesidades? Como dije el otro día, los hijos no quieren padres perfectos, quieren padres felices. Entonces la pregunta es ¿cómo ser feliz? Si nos entregamos con un entusiasmo desaforado y total a nuestros hijos. Si dejamos el deporte que nos gustaba, el partido con los amigos, las fiestas del pueblo, si en definitiva renunciamos a nuestro ser por ese ser amado que aparece en nuestra vida.

Hace poco dándole vueltas al coco para escribir en el blog, me di cuenta de la cantidad de veces que había escuchado últimamente: -me gustaría hacer otra vez esto o aquello, -cuando tenga otra vez tiempo para mí, me encantaría…, el condicional es un sino a la m/paternidad. Es por eso que es fundamental pensar en uno mismo sin ninguna clase de remordimiento, porque estoy seguro de que te lo mereces, nos lo merecemos. Vivimos en una sociedad donde el remordimiento está a la orden del día pero no debe ser así. Uno da lo mejor que tiene y a partir de ahí podemos sentirnos tranquilos.

Al principio es así: trabajas, llegas a casa y juegas con tu hijo, cenáis juntos, recogéis, lavar los dientes, acostarlo…si tienes suerte a las diez está todo averiguado ¡Empieza tu día! Puedes hablar con tu pareja sin interrupciones, puedes ver una peli, puedes puedes y puedes pero en realidad estas destrozado y te encuentras siempre ante la disyuntiva de disfrutar de tu tiempo y acortar tu sueño o perder sueño y disfrutar de tu tiempo. Esta segunda opción suele pasar factura a corto o largo plazo. ¿Qué hacemos? Organizarse y concienciarse en la idea de que no estar siempre con tu hijo puede mejorar el tiempo en el que si estas con él.

El verano pasado mi mujer y yo dijimos basta. Elaboramos un plan, dos tardes a la semana para cada uno, uno se buscaba una actividad que le gustara o simplemente aprovechaba la tarde para lo que quisiera. Y la verdad está funcionado. El hecho de salir, hacer algo y despejarte varias veces por semana te limpia la cabeza, hace que eches a tu hijo mucho más de menos y mejora el tiempo que estas con él. Pero claro en nuestro infalible plan se nos olvidó algo, la pareja. Así cuando habíamos encontrado una canguro para cerrar el círculo nos hemos quedado otra vez embarazados. Nuestra hija, si todo va bien llegará en julio. En ese momento empezamos de cero. Intentaremos aplicar estas ideas. Espero que si no lo consigo vosotros al menos lo consigáis.

“Tiempo para mí” suena a muchas cosas, en nuestro mundo de padres perfectos, suena a egoísmo, sortilegio y sobre todo a lujo. Id a tomar café con vuestros amigos, haced deporte, intentad tener tiempo a solas con vuestra pareja, en definitiva cambiad el condicional por el imperativo. No digáis iría al restaurante esta semana sino id. Nuestros hijos nos lo agradecerán.

 

5 Respuestas a “Del condicional al imperativo

  1. Me has hecho recordar lo que siempre decía mi hermano: “el hubiera es el tiempo verbal más inútil, hablar de lo que no fue y no será es perder el tiempo” En fin, que tu post no va exactamente de lo mismo, pero es cierto, hay que enfocarse más en la acción que en las ganas de hacer que se quedan en ganas.

    Saludos desde Budapest

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    • Gracias madrexilio, bueno verte por aquí de nuevo. La verdad que la teoría es fácil pero nosotros los dos primeros años apenas hicimos nada porque además vivimos en un sitio donde ninguno tiene trabajo. Ahora este último año un poco más y con la segunda ya te contaré. Un abrazo desde mis vacaciones.

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  2. Es básico reservar ese tiempo para uno mismo y para la pareja. Por cierto, sois unos valientes por ese segundo paso (la segunda hija). Nosotros todavía no estamos preparados. ¡Ya nos contarás, y enhorabuena!

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    • Gracias Zenomia., es básico pero uno conociendo la teoría no siempre la aplica aunque vamos mejorando. Siiiii valientes 🙂 nuestra hija si todo va bien nacerá en julio ya te contaré. Me gustaría escribir sobre el mito de que los hijos únicos son peores porque estoy en desacuerdo. Un abrazo

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